Ilusiones tétricas: La luna.
Dedicada a Edgar Oziriel.

Sus ojos ya la buscan desde que el sol muere en las manos de la sombra nocturna. Sus oídos pueden escuchar, ese sigilo al acercarse. Su nariz huele el frío aire que resopla cuando llega. Su boca puede probar y decir su nombre. Pero sus manos, sus pequeñas extremidades, no pueden aun tocarla, por más que se estire. La llama desde el momento en que su conciencia sabe que la noche ha llegado. La busca en cada rincón. Confunde focos de alta luminosidad, e incluso, cree verla en el atareado tráfico. Le enseñé a mirarla desde muy pequeño. Aprendió su nombre. Sabe su importancia. Pero no sabe que a veces ella se oculta para lastimarnos un poco a los artistas; nos hace creer y suspirar, nos enamora y luego se desaparece en el cielo nocturno; dejando su velo estrellado como consuelo para intentar así,tener inspiración.
Noches en vela. Cuantos te han buscado; los grandes y los pequeños; los que llevan nombre y los que aun lo buscan.
Solo los locos te observan y te llaman. Para unos musa; para otros astro, Para él, su fortuna consciente de que te verá sonreír, enorgullecerte en tu esplendor, desfallecer de tristeza y luego, jugar a las escondidas.
Su mente de momento sabe llamarte Luna y con eso, a él le basta.